
José Carlos sufrió el impacto de un botellazo durante los últimos Sanfermines. El traumatismo le dejó sin habla y con medio cuerpo paralizado. Pero su constancia, y el apoyo incondicional de su madre, su hermana y su novia, le impulsan a salvar y a superar los obstáculos que le impone su actual estado

Javier Mar, Jefe de la Unidad de Gestión Sanitaria del Hospital Alto Deba y coordinador de la Unidad de Investigación Interhospitalaria Gipuzkoa Oeste, ha concluido un importante estudio sobre la carga global del daño cerebral adquirido que muestra datos relevantes para la planificación de los servicios socio sanitarios. La principal innovación del estudio es que aborda el cálculo de la prevalencia poblacional de los estados de discapacidad generada por el DCA, es decir individuos con secuelas crónicas y los costes que estas generan. En consecuencia, el objetivo se dirige a destacar las necesidades de cuidados surgidas en el nuevo perfil epidemiológico de los países industrializados, según el cual son las enfermedades crónicas las que mayor carga suponen. El coste anual de un enfermo afectado es de 21.040 € y alrededor de la mitad de la carga la asume el entorno familiar. Javier Mar es referente en modelos de simulación de eventos discretos aplicados al cálculo de la prevalencia de las enfermedades y sus artículos al respecto son novedosos en la literatura mundial del sector.

Científicos estadounidenses investigan si los pacientes con daños cerebrales pierden realmente la memoria o desarrollan una "memoria falsa" que les impide distinguir los objetos familiares de los nuevos, señala un artículo publicado hoy
Ya está disponible la nueva Guía de Familias publicada por el Ceadac: Problemas de comunicación: Comprender la afasia y algunos problemas cognitivos
(2048 Kb. pdf)

El corazón y el cerebro tienen más conexiones de las que originalmente pensaban los médicos. Investigadores del Hospital del Sagrado Corazón, en Montreal, Canadá, publicaron el pasado miércoles en la revista científica SLEEP, un estudio en el que muestran cómo los infartos al miocardio no sólo afectan al corazón, también provocan pequeñas lesiones en el cerebro que tienen como uno de sus efectos más claros el insomnio entre los pacientes que son atendidos inmediatamente después del infarto.
© Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) 2009
Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral
Algunos documentos pueden presentar problemas de accesibilidad. El Imserso se compromete a facilitarlos en formato accesible a quien lo solicite
.